Palabras del viento suelen encontrarme
sentado en ese rincón insignificante
donde puedo observar el cielo de colores
dibujado por un atardecer.
Olvido todo lo que me rodea
y me dispongo a escucharlo.
Es la mezcla perfecta del silencio y su música.
Es el argumento para explicar mis letargos.
Es la excusa para inspirarme.
Es el oráculo al cual acudo en mis días de infelicidad.
El con su sabiduría impregnada en sus palabras mudas sabe escuchar.
Regalándome una pizca de lo que lleva adentro...
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