A donde voy...
si cada vez que intento caminar
parece que existiera una conspiración nuclear.
que pretende arrancarme de la tierra.
mis armas se hacen pequeñas.
y mi ejercito se derrumba...
Hoy mis palabras necesitan de tu soplo.
De tu aliento, de tu viento y de tú sol.
De tus manos que aunque enfermas son fuertes y glamurosas.
De tú templanza y tú versatilidad.
De tú nombre al lado de mi apellido, que harían temblar a los violentos.
De tu risa conjugada con tu mirada, para juntar el verbo mas guerrero de la tierra.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario