Se asomó a su ventana sigilosamente creyendo que sus preocupaciones volarían por dicha ventana, y se encontró con un mundo lleno de colorido, el sol era brillante y se reflejaba en el azul del mar, las personas asumían un rol de tranquilidad y otras en sus afanes diarios, la brisa era fresca, y las mariamulatas sobrevolaban el cielo como si hicieran parte de él. La respuesta que deseaba encontrar más inmediatamente era saber qué día era y en qué lugar o ubicación en el mapa de la ciudad estaba.
La resaca lo atacaba cada dos segundos como si se fuera por instantes y volviera. El dolor de cabeza, la boca reseca, y el calor de 28 grados eran su compañía permanente durante esa mañana de enero, su mayor asombro era que no reconocía el apartamento de un 9 piso donde despertó, y a su vez estaban tiradas 2 mujeres de aspecto europeo, y un joven de rasgos criollos en la sala. Fue allí cuando empezó su real preocupación.
Se dirigió al baño y se pegó al grifo, a su vez intento mojar su cabeza pero el agua se torno caliente y lo estaba quemando, entonces por su cabeza en segundos se empezaron a planear maneras de salir de allí, pero la gran pregunta era, hacia donde iba debido a que su memoria estaba en blanco, su idea consistía en despertar a uno de las personas que estaban en la sala dormidos, pero cuando lo hizo una de las dos mujeres medio despertó y contesto en un idioma extraño (era portugués, decía que no la molestara), pero no hay que ser poliglota para saber lo que esta le dijo porque grito de manera efusiva diciendo tres palabras.
Su confusión se hacía cada vez más peor, que la única salida era llorar, tirarse al piso y reaccionar con un ataque de desesperación, pero eso no era suficiente, entonces decidió tirarse al piso y dormir…
Cuando despertó en el mismo lugar donde se echo a dormir un niño estaba a su lado observándolo mientras dormía y cuando lo vio despertar corrió a su cuarto, fue allí cuando se dio cuenta que esa era su propia casa, las portuguesas una era su esposa, y la otra su cuñada, el man que estaba en el piso era su hermano, y el niño era su hijo…
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